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Remembranzas de La Habana

01. Razones de ley

Razones de ley

Razones de leyTrovador
00:00 / 00:47

Aprender a escribir canciones es un proceso largo. No surge de la nada. Sobre todo cuando no vale cualquier melodía, ni cualquier armonía ni, mucho menos, cualquier texto. Al final, uno descubre que una canción es una canalización. Últimamente, les vengo llamando "canalicanciones". Pero, para canalizarla, primero hay que crecer y aprender a escuchar lo que la vida nos propone y eso, como es lógico, no sucede de un día para otro. A veces, pueden pasar meses y hasta años hasta que se logra materializar. Y eso es lo que le pasó a esta canción, y a muchas otras, que pasaron muchos meses hasta que logré atender a su proceso, que era el mío, y llegar a concluirla. (Madrid, agosto 2025)

Una recia barrera

me quebranta la voz

cultivando mi era,

esperando mi arroz.

Creo que no es la primera

enconada batalla

que me sigue a donde quiera,

donde quiera que vaya.

 

No respondo a sus vicios

en mañanas regadas

de duros sacrificios

y maderas taladas.

Por las tardes persigo,

azarosas y aladas,

marejadas del quicio

de mi puerta enterradas.

Y es sólo por las noches

que respondo a llamadas

que realzan mi estribo

de mil dudas canallas.

Y es entonces que escribo

mis canciones varadas

por el viento, mi esquivo

de verdades amadas.

 

No sé si estoy rendido,

reventado o atroz,

aun queriendo estar vivo

aclamando al amor.

Infundiendo esperanzas,

mismas luchas de ayer

que inciten a la vida,

o a la muerte tal vez,

o si espero demasiado

de este mundo de hoy

que no irá a ningún lado

ni aun me deje la voz.

Qué otra cosa me cabe

si me dieron la hiel

de entender todo en claves

de razones de ley.

 

 

Londres (1999)

02. Nada fácil

Nada fácil

Nada fácilTrovador
00:00 / 00:40

Canción existencial perteneciente a una época de mi vida que me resultó de las más complicadas de transitar porque suponía aprender a entender y conocer quién podía ser yo en realidad y en qué deseaba llegar a convertirme a través de la autoindagación. Por supuesto, la presencia de una compañera de vida estaba en el centro de mis necesidades más básicas, imperiosas y primarias dando origen a esta canción. Y digo básicas y primarias porque todavía no había ni empezado a conectar con el concepto de autosuficiencia y plenitud al respecto de las relaciones de pareja, desarrollado en canciones más recientes como en "A la altura del cantar", que también te invito a escuchar. (Madrid, agosto 2025)

Y vuelvo a mi morada,

al regreso de mi día,

sin remedio a la ausencia

de ese pedazo de esencia

que de amor se embriagaría

al fundirse con la mía.

 

Solo tengo mi coraje,

otra cosa no me cabe.

Ya quisiera yo pues en ésta,

mi vida, tengo miedo,

un miedo atroz que me ataca

constante en mi vacío...

El que me dejas en tu inexistencia,

ya podías existir,

o tan si fuera mostrarte.

Y nada, sigo esperando,

solo a veces confiando

en que un día aparecerás.

 

¡Nada fácil!

 

 

Londres (1997)

03. Petición

Petición de altura
y sensibilidad

Petición de altura y sensibilidad - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:41

La vida ocurre y nos transforma. Ya nada volverá a ser lo mismo para algunos...

Identificándome con la película "El cazador (1978)", interpretada por Robert De Niro, cuya soledad, de regreso a su pueblo procedente de Vietnam, quedaba plasmada en su incapacidad de volver a ser quién ya no era después de tan traumática y, por lo tanto, transformadora experiencia. En aquellas me andaba, autoexiliado en Londres, buscando nuevos caminos y regresando a mi Madrid natal para encontrarme con realidades y situaciones de las que sentía que ya no formaban parte de mi realidad. ​(Madrid, agosto 2025)

No me preguntes cómo

he llegado a donde estoy,

ya sé que soy más romo

y que no sé dónde voy.

 

Es que la vida hizo trizas

mis reservas de cordura,

al vivir a la improvista

una experiencia tan dura.

 

Ahora que ha cambiado todo

lo que me concierne a mí,

mi vida te es ajena,

como lo es la tuya a mí.

 

Pues cómo quiero entonces

caminar mi antigua vida.

Es suelo de irreversible oportunidad.

Aaaahhhh!!!

 

No me preguntes pues,

y atiende a ver lo que auguro,

no pretendas saber

lo que escondo tras el muro,

 

no me violes ese margen de la intimidad,

sino intuye donde me quiero apoyar.

 

Y si fallas seguirás

tú en tu nube y yo en mi pan,

y si aciertas vivirás,

yo tu alma y tú mi sal.

 

Aaaahhhh!!!

 

 

Londres (1996)

​​

04. Rezumando de fe

Rezumando de fe

Rezumando de fe - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:43

De nuevo una canción inspirada en una película. Es el caso de la famosa "Viven (1993)", en la que un grupo de jóvenes deportistas se estrella con un avión mientras sobrevolaban la cordillera de los Andes, viéndose obligados a enfrentar el reto de la supervivencia en condiciones límite. Aunque se hizo muy popular porque tocaba de lleno la necesidad de tener que alimentarse de sus semejantes, no fue este el hecho que me propuso esta canción sino la pura y dura supervivencia y la necesidad de salir adelante a pesar de todos los pesares y de todas las dificultades. (Madrid, agosto 2025)

​Una galleta fría de miedo azul,

fijando aires de dramatismo,

diezmó las almas y aunó los cuerpos

en un dispar de voluntad rota.

 

Y aún peligrando

en la permanencia,

alzamos nuestra copa

rezumando de fé...

 

La vida misma es roja y azul,

el frío azul envuelve al rojo,

roja pasión de amor con frío.

Nuestra labor es no olvidarnos.

Y aún trasudando

a consecuencia,

aunamos la existencia

rezumando de fé...

 

Hermana, hermano, cultívame.

No me contengas en el placer

simple y marchito de la corriente

vana y ligera, terrateniente.

 

No me malvendas

como al cliente,

apuesta por mi vida

rezumando de fé...

 

 

Londres (1997)

05. Refugio vital

Refugio vital

Refugio vital - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:39

Me despierta una cierta ternura volver a esta canción en la que intento de retratar cómo era mi entorno social más inmediato, en aquellos lejanos años 90, en los que empezaba ya a rebelarme contra la sociedad que me rodeaba por todas partes con el Yo resultante de dicha realidad. Y aunque me resulta ya tan lejana que no me sentiría lo suficientemente motivado como para retomarla, musicalmente sí me parece una melodía bien bonita que me parece valioso recordar. (Madrid, agosto 2025)

Hoy veo en la tele

que hay una nueva guerra

donde mueren quienes matan

los muy hijos de perra

que manejan las noticias

con que inundan la tierra,

que revuelven las entrañas

de los que aman la verdad.

 

Hoy me hallo oprimido

por mi vida en la selva,

y me aburro de una vida

carente de inquietudes,

me sacudo esa carencia

explorando actitudes

que me enfrentan a rebaños

de vidas polvorientas.

 

Sales a cambiar

y encuentras que nadie

quiere ya mejorar

porque han asumido

que las piedras no dan.

Y estériles van,

sumándose al rebaño

de nuestra sociedad

producto del manejo

vil de altas esferas

que nos ciegan, nos atrofian,

nos implantan una realidad

que conduce a cerraduras

de conciencia, refugio vital.

Hoy mi vecinita

me ha estrenado bikini,

y me baja a la piscina,

a su esquina de diosa,

con la cara bien erguida

y sería, ignora mi cine

y me sepulta almimermado

en mi esquina tediosa.

 

Mas ella se pierde,

vanidosa, mis cosas,

y madura por un túnel

sin laterales puertas,

y pasados unos años

creerase estar de vuelta

de la vida, con dos hijos

y un marido sin rosas.

 

Muerome de amar

a las muchachitas

que recientemente han

florecido en carnes,

orgullo, alevosía,

mas me han de ignorar,

porque han asumido

roles de identidad

basados en la madre

y en la publicidad,

que las ciegan, las atrofian,

las implantan una realidad

que conduce a cerraduras

de conciencia, refugio vital.

Siempre he precisado

de manos ofrecidas

que me brinden sacrificios

con modales de altura,

y a menudo me he encontrado

que la vida es muy cruda,

y que nadie se ha ofrecido

a lamerme las heridas.

 

Y es que, qué podémosle

pedir a profundos

malestares en cadena,

sinos de podredumbres,

es posible que en el fondo

habiten buenas costumbres,

mas se pierden enredadas

en las cosas del mundo.

 

No sé qué pensar,

si miro hacia dentro

no me encuentro maldad,

mas sí sufrimientos

que incitan a matar.

Salí ya a cambiar,

y a pesar de logros

lo he pasado tan mal,

que albergo otros ogros

de influencia crucial,

que me ciegan, que me atrofian,

que me implantan una realidad,

que conduce a cerraduras

de conciencia, refugio vital.

 

 

La Habana (1999)

Hasta las moscas acompañan

Hasta las moscas acompañan - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:39
06. Hasta las moscas

Todavía me conmueve escuchar esta canción. Este periodo de mi vida fue tan árido y descarnado que realmente llegué a identificar a esa mosca como la misma que venía sobrevolando la solitaria penumbra de mi habitación desde días anteriores. Llevo mucho tiempo planteándome volverla a incluir en mi repertorio y, definitivamente, espero hacerlo pronto. (Madrid, agosto 2025)

La luz de mi cuarto se ha vuelto a apagar,

las horas de encanto, lágrimas de un mar

de olas de espanto que vienen y van

llevándose cuanto les dejo llevar.

 

La luz de mi cuarto se viene y se va,

escena del cuadro de mi realidad,

la luz está en mí, la gracia me va,

la escena me muestra otra realidad.

 

La mosca que ocurre ante mi estupor

descarga flotando por tanta quietud,

al día siguiente vuelve a aparecer,

me humano en mi fuente pues no la cacé.

Y reina en mi cuarto más sola que yo,

despetrificando los rayos del sol

que quietos, custodios, penetran en pos

de hacer de mi estancia un viejo reloj.

 

Me hace referencia a lo solo que voy

contando las horas, llenando el reloj

de cosas activas, reservas de ayer

que en poco me alivian de un rastro no ver.

 

Me hace compañía, vivir para ver.

Pregunto a mi guía si hay algo que hacer,

si hay en el mundo un loco, más loco que yo

que en moscas encuentre una consolación.

 

 

Londres (1997)

De la herencia y otros menesteres de interés general

De la herencia y otros menesteres de interés general - Remembranzas de La HabanaDavid Enríquez Trovador
00:00 / 00:42
07. De la herencia y otros menesteres

La primera canción que escribí como cantautor, en el lejano verano de 1994, en respuesta expresiva a los sentimientos producidos por un hecho cotidiano. En este caso, fue la visualización de una película que me conmocionó, "Los aventureros", basado en una novela de Harold Robbins, en la que al protagonista lo asesinan a traición una vez completado su proceso de maduración para enfrentar su destino de liderar una nación latinoamericana en pleno proceso de construcción. Esta fue la motivación original aunque, finalmente, el texto vino a reflejar la ausencia de referencia educativa que experimenté en casi todos los frentes de mi vida y que condicionaban decisivamente mi proceso vital. (Madrid, agosto 2025)

No tengo palabras

para hablar de nuestra educación.

Sin tener uso ni de razón

nos embarca en un cúmulo ciego

de desolación de la vida,

que se torna en defecto de afecto

en el fondo del mar más suicida.

 

Poco encuentro que pueda aliviarnos

detrás de la faz, la careta

que aprendimos a usar sin recursos

de recuperar nuestras almas.

 

Como no sea la inquietud

de merodear altitud

bajo un alud de sepelios.

Caminos de información

y propia resolución,

abanicos de remedios.

No tengo palabras

para hablar de nuestra solución.

No cabe en nuestra imaginación

que podamos ser presos

de ausencias de besos

y actos represivos

que generen semillas informes

manadas de gatos cautivos.

 

Como no me autoeduqué,

al vástago transformé

y di lugar al ejemplo

que mi Papá me inculcó,

pues él no se autoeducó

y no intuyó mis destellos.

 

Yo quiero mojarme,

y luchar, y aprender a vivir,

y ayudar a mi amiga a seguir,

y limpiar, si puedo, el porvenir.

 

 

Madrid (1994)

08. No del todo solo...

No del todo solo

No del todo solo - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:33

Canción escrita en pleno comienzo de despertar a mi verdadera realidad humana y primera que iría a incluir en un disco. Se dice pronto y qué lejos queda ya… Por eso es bello, y hasta oportuno, recordarla ahora, tantos años después, ya en posesión de una madurez que corrobora aquel intento, porque marca un punto de partida en mi origen tanto humano como artístico. En ella me prometo a mí mismo que, a pesar de las dificultades, mi objetivo sería permanecer fiel a mi integridad personal en ambas facetas. Me resulta una canción tan íntima que decidí que para su acompañamiento bastaba con mi sola guitarra y con mi voz. (Madrid, julio 2023)

En la esencia de este merecer,

en esta espera, que nunca muera,

qué placer.

Que cuando nazca me haga fallecer

de brotes nuevos, de companía,

de quehacer.

 

Andaré, medraré, me revisaré,

viviré la vida como está

puesta de partida, sin queja.

 

Mi guitarra asombra mi pared,

desde una vela se balancea de través.

 

Si no bailas conmigo,

me hallaré un buen camino a recorrer.

Si caminas conmigo,

vamos juntos en pos a merecer

del llanto del dolido,

fruto amargo de un árbol que da sed

de siempre testigos

de una vida extraña.

 

Siempre está vencido el devenir,

de nuestra mano solo tenemos escribir

nuestra página hacia un porvenir

representado por los que vienen a morir.

 

Andaré, medraré, me revisaré,

El que vino, en vano no murió,

de saberme hermano vivo yo.

 

 

Londres (1997)

09. Mi loba compañera

Mi loba compañera

Mi loba compañera - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:51

Nunca me llamó escribir canciones de amor de aquellas de las de "sin ti, no soy nada". Si acaso para alabar, homenajear o, simplemente, describir la belleza, el encanto u otras cualidades de la persona amada. Lo otro me parece alimentar la dependencia emocional que tan a conciencia se ha dedicado a alimentar el producto hollywoodiense debido a unos intereses más oscuros de lo que nos podemos llegar siquiera a imaginar. Sin embargo, si concibo la canción amor para aludir al trabajo personal y desarrollo humano necesarios para estar a esa "altura del cantar" a la que ya me he referido anteriormente en "Nada fácil". Para elevar y poner el amor en el lugar que creo que le corresponde. Eso sí.  (Madrid, agosto 2025)

Tu sudor lo soñé

y su esencia aún fondea.

Y tu rastro se me enreda

en dura y difusa estela.

 

Húmeda y de candil,

exquisita llameas.

¿Para cuándo te convierte

el luchar de sueño a estrella?

 

Pero no he de pedir

que me saques de casa.

Aunque un lobo se ralea

si no tiene compañera.

 

Si no aprendo a vivir

en la nieve boreal,

uno entonces se magrea

porque no sale de casa.

Pero ¿qué usarías de remo,

el velero o el motor?

Sospecho que lo primero

porque el medio se consume

y el aire es eterno

porque proviene del cielo.

 

El día que mi mesías

cobre vida en mi sueño,

de las lágrimas que anieguen

el esmero de su vientre,

de razones de ser vivo,

yo, hoy que canto, seré dueño.

Aunque onírica, es mi asa,

mi motivo en mi pelea,

cuando salgo de mi casa

a luchar con mi tarea

de ser digno de la estampa

de mi loba compañera.

 

 

Londres (1996)

10. Duelo

Duelo

Duelo - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:36

Una de las canciones más recientes del concierto, que solía cantar en todas las actividades del circuito de la trova habanera, que describe una reciente y preciosa experiencia de amor entre dos centauros.  (Madrid, agosto 2025)

Tu parte de mujer

cabalga mi centauro,

mi parte de hombre,

yegua, te cabalga.

Si animales, infinitos,

violentos galopamos,

si humanos, felices

de cansados, nos hablamos.

 

Tu acto de amor,

que me muerde y que respondo,

se encabrita

y me cabalga desde el fondo,

y una vez abrasados

y arrasados los escombros,

te penetro, gimiente,

viva hasta ese fondo.

 

Tu pelo me besa enmarañado,

se enreda por mi cuello devorado,

siguiendo la estela de tu 'hembrado'

por el resto de mi cuerpo de arrancado.

 

Arrancado de temor e incertidumbre,

que no entiende y que no entiende este deslumbre,

de tanto en su umbría de costumbre,

aterrado de tu amor aunque te encumbre.

 

¿Cuántos poemas necesito

ensalivar para entender

que el amor de tu alumbrar

puede esta vez

fondear, milagrar,

germinar y hasta entender

que mi puño acorazado,

mi latido, quierete aprender a amar.

 

 

Londres (1999)

11. De momento, canto dudas

De momento, canto dudas

De momento canto dudas - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:43

Otra de las canciones a las que guardo un cariño especial porque representa la pregunta más auténtica que, a mi juicio, puede y debe hacerse un artista. ¿Para qué se hace? ¿Cuál es el objetivo de, en mi caso, escribir una canción? ¿Quién soy yo para permitirme el lujo de tocar un tema determinado y compartirlo con la sociedad que me rodea? ¿Cuánto tengo que aprender sobre la vida para permitirme hablar sobre ella? Este tipo de preguntas me rondaban la cabeza en aquellos momentos. Llegué incluso a prepararla para cantarla en uno de mis últimos conciertos. (Madrid, agosto 2025)

Me es difícil escribir

mi propia definición

de hombre que responde a un devenir.

Y es que es difícil esgrimir

la constante resolución

que esconde cierto estilo de vivir.

 

¿Quién soy? ¿Dónde voy?

La lucha está perdida

mucho antes de existir.

¿Qué es lo que he de hacer?

Para rehacer la vida

tengo mucho que sufrir.

¿Merece, acaso, el trago que,

de honrado, he de vivir?

Y si sufro, ¿cómo desconfundir

qué cosas canto y cuáles no?

¿Acaso es apropiado

erigirse en orador?

 

He podido elegir

poner texto a lo anterior,

pero ando cabalgando en derredor

del coraje resplandor

y siniestra senectud

de tormentas en filmes de terror.

 

Dudas... ¡Tengo dudas!

¿Emprender luchas astrales

o mejor salvarme yo?

O es que, a lo peor

puede que no me salve

si no encuentro mi verdad,

acaso mi verdad

sea adherirme a lo banal...

Me late. ¡Es que me late!

O acaso son espinas

de sufrir tanta crueldad,

o soy un gilipollas

que no sabe dónde va.


Así que de momento, canto dudas...

 

 

La Habana (2000)

Intervención Iván Rodriguez

12. Intervención Iván Rodríguez - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:41
12. Intervención Iván Rodríguez

Iván Rodríguez, junto con Emilio (no recuerdo ya su apellido pero era el maestro de ceremonias y el director de la peña) y mi todavía hermano Jorge Herrera Kindelán, era uno de los principales conductores de la actividad de El Caserón del Tango de los domingos. Tenía la habilidad de improvisar la poesía como el que argumenta las ideas en una conversación hilada. Era, además, pintor y artista plástico de cuyo arte conservo todavía dos 'pequeñas' obras con las que me obsequió a mi partida. De pronto, se apareció por mi lado izquierdo y comenzó a recitar esta poesía recién escrita.

13. Ya no te espero

Ya no te espero (Silvio)

Ya no te espero (Silvio Rodríguez) - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:47

Silvio Rodríguez merece un capítulo aparte en todo lo que fue mi experiencia de La Habana y también de toda mi primera etapa, como mínimo, como cantautor. De hecho, en el disco se percibe claramente su influencia en mi forma de cantar y en las propias composiciones. Como he dicho anteriormente, todavía no sabía que se podían transportar las canciones al propio tono de voz y que cada persona tiene su propio rango. De ahí que me costara tanto llegar a las notas más altas. Llegado el momento en que se me solicitó cantar algo propio de aquellas tierras, estaba claro que Silvio era la primera opción.

Ya no te espero
Llegarás, pero más fuerte
Más violenta la corriente
Dibujándose en el suelo
De mi pecho, de mis dedos
Llegarás con mucha muerte

Ya no te espero
Ya eché abajo ayer mis puertas
Las ventanas bien despiertas
Al viento y al aguacero
A la selva, al sol, al fuego
Llegarás a casa abierta

Ya no te espero
Ya es el tiempo que fascina
Ya es bendición que camina
A manos del desespero
Ya es bestia de los potreros
Saltando a quien la domina

Ya no te espero
Ya estoy regresando solo

 

De los tiempos venideros
Ya he besado cada plomo
Con que mato y con que muero
Ya se cuándo, quién y cómo

Ya no te espero
Ya he liberado a tu patria
Hija de una espera larga
Ya hay un primero de enero
Que funda a sus compañeros
Con la sed de mi garganta

Ya no te espero
Porque de esperarte hay odio
En una noche de novios
En los hábitos del cielo
En madre de un hijo ciego
Ya soy ángel del demonio

Ya no te espero

Silvio Rodríguez (1978)

Intervención Iván Rodriguez

12. Intervención Iván Rodríguez - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:41

Iván Rodríguez, junto con Emilio (no recuerdo ya su apellido pero era el maestro de ceremonias y el director de la peña) y mi todavía hermano Jorge Herrera Kindelán, era uno de los principales conductores de la actividad de El Caserón del Tango de los domingos. Tenía la habilidad de improvisar la poesía como el que argumenta las ideas en una conversación hilada. Era, además, pintor y artista plástico de cuyo arte conservo todavía dos 'pequeñas' obras con las que me obsequió a mi partida. De pronto, se apareció por mi lado izquierdo y comenzó a recitar esta poesía recién escrita.

14. Talento, mar, lecciones

Talento, mar, lecciones

Talento, mar, lecciones - Remembranzas de La HabanaTrovador
00:00 / 00:41

​Canción escrita al maestro Idalberto Valdés, más conocido como Mr. Acorde, de quien aprendí armonía y de quien tanto admiré el talento de hacer canciones como queriendo alcanzar las estrellas en “...un capricho sideral, aunque quepa destriparse más de una cuerda vocal…”. A pesar de su virtuosismo con la guitarra, es al romanticismo de su voz a quien va dirigida esta canción que tanto canté en el recorrido de peñas, espacios y madrugadas de La Habana de aquel curso académico 1999-2000. Si alguien de aquel año todavía me recuerda por alguna canción, es por esta. (Madrid, agosto 2025)

Una paloma

debate sus instintos

en canciones del alma,

canciones del ansia

que invocan sus pasiones altas.

Y se derrite

cuajando a duras

penas sus melodías,

ganas paridas,

garras 'prensidas'.

 

Con su manguera

valida esas baladas

regias, desafinadas,

más bien embarcadas,

traiciones a su alma atadas.

Y te las canta

parapetado tras de

su arma guitarra,

gruesas amarras,

recias batallas.

 

Sorda voz a contener

presas rotas por los pies,

explosiones a alcanzar

un capricho sideral,

aunque quepa destriparse

más de una cuerda vocal,

en heroica honestidad

de aplacar su ego.

 

¿Quién lo comprende

si subleva inspirado

sus emociones?

¿Quién viaja a bordo

de sus pasiones?

 

Cuando lo admiro,

discreto y reverente,

alzarse en inspiraciones

de sus emociones

digo: "Talento, mar, lecciones".

 

Qué más decirte...

no pierdas ese arrobo

que te ilumina

cuando nos cantas

en la intimidad.

 

 

La Habana (1999)

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